Para qué sirve: mandaste el presupuesto, pasaron diez días y silencio. Hay que insistir sin parecer desesperado.
Redactá un email de seguimiento para un cliente potencial que recibió nuestra propuesta económica hace [N] días y no respondió.
Contexto:
- Nombre del cliente: [nombre o empresa]
- Sector del cliente: [sector]
- Propuesta que enviamos: [descripción breve de qué ofrecimos]
- Relación previa: [es un cliente nuevo / ya trabajamos juntos antes]
Tono: profesional y cordial, sin sonar desesperado ni presionar.
Objetivo: reabrir el diálogo y obtener una respuesta concreta (sí, no, o necesita más tiempo).
Formato: email completo con asunto, cuerpo y cierre. Máximo 130 palabras en el cuerpo.
Qué ajustar: pedile que no arranque pidiendo. Los seguimientos que funcionan abren con algo útil para el otro —una novedad, un dato, una alternativa— y recién después preguntan. Si lo dejás solo, casi siempre te escribe “quería saber si tuviste oportunidad de revisar…”, que es exactamente el mail que nadie contesta.